DataGramaZero - Revista de Ciência da Informação - v.1   n.3  jun/00                       COLUNAS & cartas

 
La pupila del profesional de la información en el nuevo milenio. Una mirada desde un siglo que termina.
por Gloria Ponjuan
 

Los últimos años de este siglo han estado llenos de exhortaciones hacia un cambio radical en el profesional que desarrolla sus actividades en diferentes roles dentro de la denominada Sociedad de la Información.   ¿Sobre quién recae la responsabilidad de este cambio?    ¿Hasta dónde puede éste profesional, por sí mismo, ser actor de estos cambios?    ¿Cuáles pueden ser las estrategias a desarrollar para provocar estos cambios o para acelerarlos?  Múltiples interrogantes pudieran efectuarse, pero en su inmensa mayoría, tienen que ver con la factibilidad de su realización, con los ejecutores fundamentales de estos cambios y con los ritmos en los que los mismos pudieran efectuarse.

Una reflexión
En diferentes contextos, durante casi toda esta década, la autora ha expresado diferentes puntos de vista con relación a los necesarios cambios que deben operarse en el actual profesional de la información (1).   Muchos otros autores también han abordado el tema, y también diferentes asociaciones profesionales han dedicado espacios y atención a esta problemática.
La humanidad se acerca a los albores de un nuevo siglo...y más allá, de un nuevo milenio, portando estandartes de cambio, de transformaciones profundas en muchas esferas, pero aún arrastrando sin solución un sinnúmero de problemas básicos y presentando grandes desigualdades en medio de un mundo que no descansa, que no duerme en paz, y que aún no aporta a todos sus habitantes las mínimas garantías de supervivencia.
Las últimas décadas han sido muy significativas para las organizaciones de información.  La segunda mitad de este siglo ha permitido exhibir, desde el ángulo organizacional transformaciones y diversificaciones de sus unidades de información.   La transformación de la sabia biblioteca investigativa cerrada  en unidad de servicios para la comunidad; el florecimiento postguerra de centros de documentación, de información, y consultorías,  archivos donde de la vieja conservación se alterna con la digitalización, compiten en enfoques que rompen  paradigmas organizacionales y enfrentan la prestación individual, a la medida, de servicios informacionales atendiendo a una relación directa entre la oferta y la demanda.   ¿Y ahora...?
Desde el ángulo tecnológico, de las fichas y tarjetas perforadas de los ´50 hasta las bases de datos de los ´70, y las autopistas electrónicas de los ´80 y el mundo mágico de las redes, la multimedia e Internet,   se transita del ABC de los catálogos a las WWW del ciberespacio.  Esperemos pronto llegar al final del alfabeto. ¿Y entonces...?
Mirando la situación social, aún no exhibimos mundialmente mejoras significativas en la tasa de analfabetismo.  Es más, ya se reconocen otras formas de analfabetismo, entre ellos el informacional, que también ejerce su influencia en los ritmos de desarrollo de los pueblos y naciones.  ¿Hasta cuándo...?
Por otra parte la generación de información se ha ido desarrollando a un ritmo incalculable e imparable.   Ya ningún servicio de información puede ni siquiera identificar toda la producción de información que se genera a diario.    La necesidad de desarrollar mecanismos de localización y recuperación de información cada vez mejores, de trabajar con metadatos, almacenes de datos, minería de datos y de emplear técnicas cada vez más sofisticadas, no para la gestión de información, sino para alcanzar la gestión del conocimiento nos sitúan ante un panorama bien diferente a las puertas de este nuevo milenio.  ¿Quién sabe...?
En cualquier caso, entre expresar "To be or not to be" como Shakespeare, o "Nevermore" como Poe, se trata de seguir "soñando los sueños" de Galeano1 y expresar como Benedetti2 "Ud. siempre puede contar conmigo".

Un universo indefinido
El tránsito del profesional bibliotecario que desarrolla sin fines de lucro sus funciones en una instalación, al consultor que hoy navega no sólo por Internet sino por el mundo empresarial, intentando vender sus servicios de información a la medida, no se torna sencillo. 
Cuando nos referimos a la información nos encontramos ante un concepto resbaloso pues tiene que ver con todo lo que nos rodea, y ejerce una notable influencia en toda nuestra acción.
Por eso se ha asociado su alcance tanto al conocimiento subjetivo, como a las cosas y datos, a los recursos, a los bienes y servicios y a las fuerzas constitutivas de la sociedad. (2)   También Rowley expresa que "...en comparación con un individuo hace 20 años, las organizaciones y la sociedad experimentan:
* más información, comunicada de
* un número mayor de fuentes, por medio de
* un amplio número de canales, muchos de los cuales tienen
* una respuesta más rápida y 
* la competitividad y eficacia de individuos, organizaciones y sociedades que depende en mayor medida de su capacidad de procesamiento de información y de creación de conocimientos, lo que significa que
* existe un mayor enfoque hacia competencias individuales, organizacionales y de la sociedad con relación a la comunicación, el procesamiento de información y la creación de conocimiento."

Teniendo presente este enfoque, un solo campo de acción para un profesional lo sitúa ante un universo muy amplio. ¿Su amplio perfil sería capaz de enfrentar tan amplio espectro?
¿Entonces en lugar de un profesional de perfil amplio, de ese tronco común, deben coexistir los actuales profesionales de la información: bibliotecólogos, archivólogos, documentalistas, especialistas en información, gerentes de información, consultores... y otros que aún tal vez no tienen nombre, ni definida su identidad? (3). ¿Será que estamos ante un sinnúmero de especialidades de ingenieros, ya no eléctricos, de minas, civiles, metalúrgicos, etc. sino ingenieros en diferentes manifestaciones de la información y del conocimiento?    Sólo el tiempo dará respuesta a esta interrogante. 
Mientras tanto, enfocando la pupila en un punto más cercano, se señalan algunos roles ya visibles en los actuales profesionales de la información (4):
* gerente
* gestor de recursos
* creador y productor
* conservador de la cultura
* organizador
* investigador
* educador
* asesor
* evaluador

Una formación diferente
¿Los profesionales de la información que enfrentan estos roles y muchos otros que irán surgiendo, deben tener la misma formación?   En opinión de la autora, nuevos tiempos, obligan a nuevos enfoques metodológicos en la formación de las nuevas generaciones de profesionales. 
Hoy las aulas reciben  grupos de jóvenes ávidos de hacer, pero sin una motivación por falta de percepción de la especialidad.    No llegan a las aulas todos aquellos que pudieran estar si contaran con una adecuada orientación vocacional.    Los propios alumnos pueden desarrollar bajo la orientación de sus profesores, medios y vías para una adecuada orientación y motivación de las generaciones que los siguen.
Los contenidos del plan de estudio deben ir acompañados de una dinámica que facilite el desarrollo, entre otros, de:
* capacidad negociadora
* orientación hacia el aprendizaje continuo
* asimilación del cambio como condición permanente
* espíritu investigativo
* condiciones de liderazgo
* formación tecnológica 
* orientación económica
* trabajo en equipo
* orgullo y amor por su profesión

Estas condiciones deben ser inducidas en el proceso permanente de enseñanza.  Los docentes pueden crear grupos de investigación, provocar discusiones profesionales, y deben transmitir en forma permanente enseñanzas a partir de sus experiencias y vivencias, pero siempre intentando que predominen nuevos enfoques,  y la necesidad de una permanente transformación de la profesión, de la elevación de  su status social y de la superación de viejos vicios que afectan la imagen de la profesión.
 

       (... continua)


 (...)
La creación de talleres y grupos para desarrollar investigaciones y estudios de caso, el desarrollo de inquietudes permanentes de cómo mejorar; su vínculo con las unidades de información son ingredientes imprescindibles para la formación de líderes con dominio personal, una visión compartida, y pensamiento sistémico.
Y no por último, algo imprescindible, lo constituye la necesidad de contar con una sólida base teórica.  La balanza debe armonizar entre teoría y práctica, entre dinamismo, liderazgo y conocimientos.   El trabajo en equipo debe desarrollarse no sólo entre estudiantes de la especialidad de BCI sino con otros de disímiles especialidades.  Un cambio notable debe producirse en los niveles de formación profesional.

Una actuación superior y visible
Los profesionales que desarrollen su actuación en el nuevo milenio, deben balancear su rol social en una comunidad de nuevo tipo donde desarrollo,  cultura, actualización, integración, socialización permitan alcanzar una mejor calidad de vida. con una mentalidad económica, orientada hacia una eficacia y un impacto de su actuación; orientada hacia una gestión eficaz de los recursos de información de la organización competitiva del nuevo milenio.
Su imagen  debe corresponderse con sus resultados, con sus rasgos positivos distintivos,  libres de estereotipos asociados a una apariencia física.    Debe ser una imagen que refleje su rol en el desarrollo de nuestras culturas, de nuestras economías, de nuestros países.  Debe ser una imagen que responda a una Sociedad de la Información.
Las asociaciones profesionales deben facilitar y cuidar la imagen de este profesional.    Telenovelas y otras manifestaciones en las que cualquier descalificado puede ocupar una posición de bibliotecario deben ser combatidas. El reconocimiento de cualquier colección de libros como una biblioteca; la difusión de caricaturas y chistes que desmeriten a la profesión deben evitarse. El espacio de este profesional en el mercado laboral; el influir en otras asociaciones e instancias para elevar la cultura informacional del resto de las profesiones son algunos espacios a potenciar.

Algunas respuestas
En la introducción de este trabajo la autora se hacía determinadas preguntas:
* ¿Sobre quién recae la responsabilidad de este cambio? 
* ¿Hasta dónde puede éste profesional, por sí mismo, ser actor de estos cambios? 
* ¿Cuáles pueden ser las estrategias a desarrollar para provocar estos cambios o para acelerarlos?

Algunas posibles respuestas se han presentado, pueden no ser la única alternativa.  Muchos caminos existen, pero el nuevo siglo y el nuevo milenio serán totalmente distintos.   Esa transición no debe ser traumática, y debe acelerarse.    No sería justo que nuestras tradiciones en esta profesión, que anteceden a la conquista del Nuevo Mundo, se vieran desviadas por falta de una visión desde la propia profesión.
Muchos factores serán responsables de estos cambios.  El primero y más importante, lo tiene que aportar el propio profesional.  Las nuevas generaciones, formadas por viejas tradiciones y experiencias,  deben efectuar sus aportes.  Las anteriores generaciones deberán seguir evolucionando, deberán adoptar nuevos métodos, deberán trabajar de la mano con su relevo.  Los docentes tienen la gran responsabilidad de crear en estas nuevas generaciones, un conjunto de valores que puedan ser defendidos con la frescura,  el entusiasmo y las fuerzas de la juventud pero con la responsabilidad y la solidez de la madurez.
Para acelerar estos cambios, debe existir una estrategia integral en el ámbito de nuestros Países, donde intervengan todas sus fuerzas.  Es el momento de la integración, es el momento de que primen los elementos que nos unen, y dejemos a un lado lo que pueda separarnos. 
Solo así el cambio será más sólido, más fuerte, más dinámico.  Con esa visión compartida, y con la pupila en el horizonte, tal como la tienen los líderes, podremos ser más fuertes, más competitivos, más reconocidos y necesarios en la Era de la Información.

REFERENCIAS

1. Ponjuan, G.

  • Un mejor profesional para un usuario diferente: reflexiones acerca del papel de los Recursos Humanos en la era de la información. Trabajo presentado al Encuentro Comunicación-Usuario/Sistema organizado por la SOCICT, la Habana, 1991. Ciencias de la Información. Vol.22, No.4, 1991, p. 2-9.
  • Algunas consideraciones sobre la formación postgraduada y otras actividades de desarrollo profesional en Iberolatinoamerica. Trabajo presentado en el II Seminario Hispano-cubano de Información y Documentación, Madrid, 1992. Ciencias de la Información Vol.23, No.4, 1992, p. 212-219.  Revista General de Información y Documentación, Vol. 3, No. 1, 1993, p. 91-102.
  • Does the Modern Information Professional have a life cycle? FID News Bulletin, Vol.43, No.3, 1993, p.61.
  • Papel de las Escuelas de Biblioteconomía en la transformación del Profesional Moderno de Información.  Ponencia presentada en IV ENEBCI, Encontro Nacional de Ensino de Biblioteconomia e Ciencia da Informacao, Sao Paulo, Brasil, agosto, 1995.   UNESP. Faculdade de Filosofía e Ciencias.  Cadernos da F.F.C., Marilia, Vol. 7, no. 1-2, 1998,  p. 45-52.
  • La nueva postura del Profesional de la Información.  Ponencia presentada en COBIBiii.  Congresso de Biblioteconomia, Documentaçao e Ciencia da Informaçao, Sao Paulo, Brasil, agosto, 1995.  Ciencias de la Información, vol. 26, no. 4, 1995, pag. 157-161.
  • Formación del nuevo profesional de la Información.  Ponencia presentada en una mesa redonda del mismo título.  Conferencia Internacional sobre Información: "La Información y la Revolución de las Comunicaciones", Santiago, Chile, Noviembre, 1995.
  • El gran espacio en que no estamos. Reflexiones en torno al lugar del profesional de la información en la era del cambio. Ciencias de la Información, vol. 27, no. 4, 1996, pp.219-226
  • Change: a challenge for LIS professionals and their environment.  Ponencia presentada al Seminario de la FID sobre Educación y Adiestramiento, Graz, Austria, 1996, FID News Bulletin, Vol. 46, No.9, 1996.
  • El desarrollo profesional en ciencias de la información y sus aportes al cambio.   Ciencias de la Información, Vol. 28, no. 2, 1997, p. 127-132.
  • Paradigmas organizacionales, gerenciales y profesionales-y el profesional moderno de la información en la Era Digital.  Ponencia preparada para el Coloquio de Automatización de Bibliotecas, Universidad de Colima, México, 1997.
  • Ser o parecer: reflexiones en torno a la imagen del profesional de la información.   Ciencias de la Información,  Vol. 28, no. 4, 1997, pags. 175-184. (vol. 29, no. 1, 1998, pags. 15-23).

2. Rowley, J.
Towards a framework for information management.  International Journal of Information Management.  1998, vol. 18, no. 5, pp. 359-369.

3. García, D. y N. de la Torre.
Reflexiones en torno a un profesional sin nombre. Ciencias de la Información, vol. 30, no. 1, marzo, 1999, pp. 15-28.

4. Carbo, T.
The librarian within the large family of information professions: an american perspective.  FID Review. Vol. 1, no. 1, 1999, p. 24-27.

NOTAS:

1. Eduardo Galeano, notable literato uruguayo, autor de múltiples obras de diversas manifestaciones.  La referencia es de "El libro de los abrazos".
2. Mario Benedetti, poeta uruguayo, muy conocido en nuestra América Latina.  La referencia es de su poema "Hagamos un trato".

RESUMEN: Diferentes autores durante esta última década han abordado con diferentes enfoques los temas relativos al profesional de la información.   A las puertas de un nuevo milenio, la autora enfoca críticamente diferentes interrogantes en torno a este profesional: quién es responsable del cambio, hasta donde puede este profesional por si mismo ser actor de los cambios y cuáles serían algunas estrategias para provocar o acelerar estos cambios. Se intenta dar respuesta a estas preguntas abordando algunos enfoques relativos a la formación de nuevas generaciones de profesionales y superando actuaciones tradicionales.   Se emiten algunas sugerencias.
ABSTRACT: Different authors in this decade, with different approaches have studied issues related to the information professional.   On the threshold of a new millenium, the author critically raises some questions around this professional:  who is responsible for its change, can this professional be an actor of these changes and  which strategies could be designed for provoking or acelerating these changes? Some answers to these questions are presented considering some approaches related to the qualification of new generations of information professionals and also, overcoming traditional performances.


Gloria Ponjuan
Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana, Cuba
 


 

O que há de novo na Nova Economia?
por Maurício Santoro

Em março e abril deste ano, a Nasdaq - bolsa onde são negociadas as ações das empresas de alta tecnologia - sofreu grandes quedas. No mesmo período, o Departamento de Justiça dos EUA iniciou um processo contra a Microsoft, baseado na legislação anti-truste, e quer a divisão da megacorporação. Esses dois acontecimentos foram como um balde de água fria num mercado estimulado ao ponto da loucura financeira por negócios como a fusão America On-Line / Time Warner e por crédito fácil e barato.Começou então uma onda de críticas às empresas que lidam com Internet. 

Wendy Grossman, em artigo publicado na Scientific American (março 2000) toca em muitos pontos interessantes. Ela cita uma pesquisa sobre webmarketing, encomendada pela Cyberdialogue, segundo a qual 1/3 dos adultos dos EUA não tem interesse em se conectar à Internet. E 27 milhões de americanos teriam tentado e desistido.

Grossman afirma que um dos motivos para essas dificuldades é o medo que muitas pessoas têm da tecnologia, e os problemas para aprender a manejar o hardware e os softwares necessários à navegação na Web: "Os computadores que precisam ser usados para acessá-la são complexos e difíceis (sim, mesmo os Macs) e a própria Internet é uma coleção de desnorteantes conceitos novos."

Críticas ainda mais sérias vieram da tradicional  Fortune. Em edição especial dedicada à Internet (publicada em português como encarte no "Jornal do Brasil", em março de 2000) os jornalistas da revista levantam uma série de irregularidades praticadas pelos empresários do mundo "pontocom".
Entre essas práticas está a inclusão de permuta publicitária, isto é, anúncios trocados com outras empresas, como se fosse receita - um dinheiro que nunca existiu, usado apenas para mascarar a contabilidade e dar a impressão de lucro.

A conclusão da Fortune é que o mundo da chamada Nova Economia é marcado por uma cultura da irresponsabilidade, na qual jovem empreendedores montam empresas, vendem-nas para grandes corporações com imensos lucros mas deixam os acionistas no prejuízo.

No Brasil:  ilusão ou mina de ouro?

As críticas publicadas nos EUA se dão num contexto de prosperidade da economia norte-americana: crescimento elevado e constante, baixa inflação, baixo desemprego e baixas taxas de juros. O que dizer então da Internet no Brasil, país que enfrenta séria recessão e problemas sociais preocupantes, especialmente desemprego? A Nova Economia seria aqui apenas uma miragem? Ou uma possibilidade de negócios e trabalho para milhares de brasileiros?

A Carta Capital de março dedica duas reportagens ao tema, ambas com restrições à febre da Internet:"Delírios virtuais", de Thomaz Wood Jr. e "De oito a oitenta", da empresa de consultoria Lafis.

Wood traça um panorama da Rede no Brasil, chegando à conclusões negativas. Ele ataca o baixo nível do conteúdo na Internet, que chama de "shopping-cilada" e "atoleiro virtual de porcarias". A mesma linguagem forte predomina na descrição que o jornalista faz dos profissionais da área de informática, que ele chama de escravos da rede e acusa de pirataria, comportamento anti-social e desonestidade.

Wood ressalva que muitos jovens procuram as empresas da Nova Economia para fugir da hieraquia rígida que prevalece nas grandes corporações. Mas acredita que os que realmente se tornam bem-sucedidos são exceções: "A história da Internet tem sido escrita como uma história de sucesso, mas a maioria das carreiras na Internet são curtas, instáveis e tristes (...) Para cada adolescente que enche o bolso, milhares ralam dia e noite na frente do computador."

O tom do relatório da Lafis - consultoria especializada em aconselhar investidores no mercado de bolsas de valores latino-americanas - é mais comedido, mas as críticas são contundentes. A Lafis aponta para a falta de estatísticas confiáveis sobre a Internet brasileira. O número de pessoas com acesso à Rede é estimado entre 2,5 milhões e 8 milhões, conforme a fonte. O valor das transações com comércio eletrônico oscila entre US$70 milhões e US$500 milhões.

A Lafis condena também a precariedade técnica que expõe os web-consumidores a terem seus números de cartão de crédito roubados, deixando-os sujeitos a fraudes e condena as condições de trabalho impostas aos funcionários das empresas da Nova Economia. Podemos acrescentar, na linha de Wendy Grossman, a dificuldade de se efetuar compras on-line. São precisos vários minutos e os programas requerem que o usuário digite muitos dados.

(... continua)

 

(...)
Como anda o mercado brasileiro?

Muitas das críticas reproduzidas acima são pertinentes, e não resta dúvida de que as ações das pontocom estavam supervalorizadas na Nasdaq. A queda na bolsa serviu para lembrá-las de que operam segundo as mesmas regras da Velha Economia. Ou seja: precisam dar lucro.

Isto quer dizer que a Internet é um mito, e que a maioria dessas companhias irá falir, como pregam alguns analistas? O mercado dos negócios on-line é altamente competitivo, e provavelmente muitas empresas fecharão, ou serão absorvidas por grandes corporações, num processo de concetração de Capital. No caso do Brasil, isso geralmente significa um empresário local vendendo sua companhia para uma multinacional, como ocorreu em tantos setores ao longo da abertura econômica da década de 1990.

O momento atual do mercado brasileiro de Internet é o de reagrupamento de forças. O ano de 1999 foi marcado pela entrada de serviços de e-mail e acesso gratuito, em geral combinados à portais de informação/lazer: iG, Terra e BOL (braço do grupo Abril-Folha, sócios no UOL). Em março de 2000, entrou no ar o Globo.com, das poderosas Organizações Globo. Brevemente, será a vez da Editora Abril ter seu próprio portal, rompendo assim a parceria com o Grupo Folha.

No início de junho, a Globocabo (que lida com Internet, fibras óticas e Tv por assinatura) vendeu 12% de suas ações para a Telecom Itália. Duas semanas mais tarde, foi a vez do Terra receber aporte de Capital de investidores estrangeiros. O UOL se prepara para lançar ações na Nasdaq, sendo assim a primeira empresa brasileira a negociar naquela bolsa.

O cenário é de um mercado ativo, próspero e competitivo, dominado por um punhado de grandes corporações - e, cada vez mais, por empresas estrangeiras. Mas está bem longe das previsões de falências generalizadas, como uma reedição da crise de 1929.
 

A ponta do iceberg

O otimismo dos grandes empresários tem sua razão de ser, e pode ser resumido em novas tecnologias que prometem transformar profundamente a Rede e conquistar um mercado de consumo de massas: a Internet sem fio e a WebTV, além de aperfeiçoamentos como a banda larga.

A Internet sem fio (Wireless) é a transmissão de dados e a navegação na Web através dos telefones celulares. A WebTV é uma televisão que incorpora vários dos recursos da Internet, possibilitando interatividade e maior disponibilidade de informações. Por fim, a banda larga permite transmissão de dados em maior velocidade, inclusive vídeos e animações.

Tecnicismos à parte, as novas tecnologias mostram que vislumbramos apenas a ponta do Iceberg. Ainda vemos a Internet como algo que precisa ser acessado através de caros e complexos computadores. Num futuro próximo, a Rede será  tão cotidiana e presente que navegaremos por ela sem pensar.

Esse conceito pode ser encontrado nas obras de autores de ficção científica como William Gibson e Bruce Sterling, mas Wendy Grossman o traz para mais perto do dia a dia: "Pessoas que acreditam não possuírem computadores esquecem dos chips em seus carros, máquinas de lavar e videocassetes".
 

O que há de novo na Nova Economia?

Avanços tecnológicos não devem ser confundidos com desenvolvimento social ou com transformações políticas. Dificilmente a Internet será a tábua de salvação para problemas de educação ou atraso econômico, como supõem alguns entusiastas. Tampouco é provável que ela seja a besta-fera do capitalismo global, como acreditam outros.

A chamada Nova Economia tem se revelado apenas e tão somente a face mais dinâmica e próspera da Velha Economia. E os negócios das pontocom vão se embaralhando cada vez mais com os das grandes corporações de telecomunicações, entretenimento e jornalismo. Será que alguém conseguirá diferenciar umas das outras daqui a 20 anos?
 


Maurício Santoro
Co-administrador do site jornalistas da web http://www.jornalistasdaweb.com.br
 
 


 

DataGramaZero - Revista de Ciência da Informação - v.1   n.3  jun/00                       CARTAS & colunas



 
 
Caros amigos,
Gostaria de saber se vocês já têm em vista qual será o tema a ser abordado no próximo número da revista (n. 3). Como podemos ficar sabendo da programação de vocês com antecedência? Em um dos dois primeiros números havia a indicação. No n. 2, no entanto, não consegui localizá-la.
Vocês poderiam "linkar" para a página da ECI/UFMG também, né? (http://www.eb.ufmg.br/ppgci/) O nome (...) não é mais Escola de Biblioteconomia, mas Escola de Ciência da Informação (...).
Parabéns pela iniciativa.
André Duarte
(por e-mail)
 

O tema da edição seguinte está acessível clicando em <sair>.
Já incluímos ECI da UFMG na página de links.
DGZero